Cables submarinos: la infraestructura digital que hoy también está en el centro de la geopolítica global
El reciente debate en Chile sobre proyectos de conectividad internacional refleja una tendencia global: los cables submarinos, por donde circula la mayor parte del tráfico de internet del planeta, se han convertido en activos estratégicos para la economía digital y la seguridad tecnológica de los países.
Santiago, abril de 2026.- En las últimas semanas, los cables submarinos han pasado al centro del debate público en Chile, a pesar de ser una infraestructura poco visible para la mayoría de las personas. La controversia comenzó en torno al proyecto de cable impulsado por empresas chinas que buscaría conectar Sudamérica con Asia, y las preocupaciones expresadas por Estados Unidos respecto de eventuales riesgos asociados a infraestructura digital crítica. A partir de ello, la discusión pasó a enfocarse en la red global de cables de fibra óptica instalada en el fondo del océano.
Aunque muchas veces pasan desapercibidos, estos sistemas transportan más del 95% del tráfico internacional de datos, convirtiéndose en la verdadera columna vertebral de la economía digital global.
La infraestructura invisible que conecta al mundo
Los cables submarinos son redes de fibra óptica que recorren miles de kilómetros bajo el mar y que conectan continentes, centros de datos y grandes mercados digitales.
Gracias a esta infraestructura es posible que funcionen servicios esenciales para la economía moderna, como:
- plataformas de computación en la nube
- redes sociales
- videollamadas internacionales
- comercio electrónico
- transacciones financieras globales
- servicios de streaming
Cada día, empresas, gobiernos y usuarios necesitan mover enormes volúmenes de información a través de océanos de forma inmediata para mantener la conectividad global en tiempo real.
“Cuando enviamos un mensaje, realizamos una videollamada o accedemos a una plataforma en la nube, es muy probable que esa información esté viajando por fibra óptica instalada en el fondo del mar”, explica Andrés Soto Senior Manager Field Operations de Cirion Technologies. “Los cables submarinos son la infraestructura silenciosa que sostiene gran parte de la economía digital global”, agrega.
De infraestructura técnica a activo estratégico
El crecimiento acelerado del tráfico digital y la expansión de tecnologías como inteligencia artificial, cloud computing y big data han elevado la importancia estratégica de estas redes.
Actualmente existen más de 500 sistemas de cables submarinos en operación o desarrollo en el mundo, que en conjunto suman más de un millón de kilómetros de fibra óptica.
A medida que la economía digital se expande, países y empresas tecnológicas compiten por fortalecer su conectividad internacional, atraer centros de datos y consolidar su posición como hubs digitales regionales. En ese contexto, la infraestructura de conectividad ha pasado a ser considerada también un elemento relevante de la seguridad tecnológica y la soberanía digital.
“Hoy la conectividad internacional es un factor clave para el desarrollo económico y la competitividad de los países”, señala el vocero de Cirion. “Las economías que cuentan con redes robustas, resilientes y diversificadas tienen mayores oportunidades de integrarse plenamente a la economía digital global”, agrega Soto.
América Latina y la carrera por la conectividad
En regiones como América Latina, el crecimiento del tráfico digital ha sido impulsado por la expansión del comercio electrónico, el streaming, los servicios en la nube y la digitalización de industrias como la minería, la banca y el retail.
Esto ha incrementado la necesidad de desarrollar infraestructura de conectividad de alta capacidad, incluyendo cables submarinos, redes de fibra terrestre y ecosistemas de interconexión entre centros de datos.
Chile, por su ubicación geográfica y su estabilidad digital, aparece cada vez más como un punto estratégico para proyectos de conectividad que buscan fortalecer los enlaces entre Sudamérica y la región Asia-Pacífico.
“Las redes internacionales permiten conectar economías, mercados digitales y plataformas tecnológicas en todo el mundo”, explica el ejecutivo de Cirion.
En este escenario, compañías de infraestructura digital como Cirion desarrollan redes de fibra, plataformas de interconexión y ecosistemas de data centers que permiten a operadores, empresas tecnológicas y organizaciones acceder a conectividad confiable y de alta capacidad.
Estas redes también facilitan la interconexión entre proveedores de nube, plataformas digitales y mercados regionales. “La economía digital se construye sobre infraestructura física. Las redes de fibra, los cables submarinos y los centros de datos son los pilares que permiten que funcionen los servicios digitales que utilizamos todos los días”, concluye Andrés Soto.


